Recuperar las infancias: cultivar el asombro a través de la literatura
DOI:
https://doi.org/10.59514/2322-9977.4154Abstract
Hablar de recuperar ya supone una pérdida. Tiene que ver con las imágenes que hemos construido desde nuestra infancia, esos paisajes que hemos habitado y que hacen parte de nuestra cotidianidad. Colores de amaneceres, atardeceres y espacios que nos permitieron habitarlos en medio de olores, sabores y pequeños gestos que formaron nuestra mirada. Tomamos la pérdida como ese momento en el que se empezó a desdibujar de nuestra mente, el primer paisaje que acompañó nuestra niñez y que se desvaneció entre el juego de ser grande. Este texto se configura en dos momentos, en primer lugar, a partir de mi experiencia personal con la literatura, los encuentros y desencuentros en mi trasegar como lector literario y promotor de lectura.